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La limpieza de cristales

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Publicado por en Noticias Sector ·
Tags: limpiezacritalesventanasepisutensilios

La limpieza profesional de cristales debe realizarse de forma segura y eficaz. Para miminizar los riesgos el limpiacristales deberá disponer y utilizar correctamente los EPI (Equipos Protección Individual) necesarios. La eficacia se consigue no solo mediante el empleo de los utensilios y técnicas adecuadas sino que también será necesario programar correctamente el horario y frecuencia de limpieza.
La limpieza de cristales debe programarse periódicamente ya que los cristales limpios, en general, permiten la entrada de claridad en las instalaciones y permiten  contemplar los escaparates en el caso de locales comerciales. Además, el polvo y la contaminación ensucian y deterioran los cristales. En la programación del trabajo se tendrá en cuenta que los rayos de sol no incidan sobre los cristales durante su limpieza. De lo contrario, se calientan y en consecuencia el agua se evaporará antes de proceder a la limpieza.

SUPERFICIES ACRISTALADAS FIJAS. Las superficíes acristaladas de fachadas requieren el empleo de plataformas elevadoras móviles de personas, góndolas y raramente andamios.
Las superfícies acristaladas de las zonas comerciales pueden limpiarse utilizando palos telescópicos ya que en el mercado se puede encontrar de distintos tramos y longitudes que también serán de utilidad para la limpieza de cristales interiores y/o exteriores.

SUPERFICIES ACRISTALADAS MÓVILES.
Según la apertura de las ventanas se distinguirá entre:
1. Las ventanas correderas. Generalmente, las superfícies acristaladas de este tipo, se intercambian las hojas de la ventana permitiendo la limpieza interior y exterior de la superfície acristalada. Si no fuese posible, se deben desmontar con cuidado utilizando una llave allen. Para  evitar riesgos, el personal de limpieza nunca sacará parte o la totalidad del cuerpo fuera de la ventana;
2. Las ventanas de fácil acceso que se abren hacia el interior. Se podrán limpiar por ambas caras sin ningún tipo de peligro;
3. Las ventanas que se abren hacia el exterior. Requerirán la utilización de arnés de cristalero anclado en un punto fijo o si es posible, en una columna. Existen cuatro tipos de arnés, pero los más habituales son: el arnés industrial de cuerpo completo que se utilizará siempre que se trabaje por encima de los dos metros de altura y el arnés de seguridad para alturas inferiores a los dos metros si hay riesgo de caída.

EPIs utilizados habitualmente en la limpieza de cristales
- arnés industrial de cuerpo completo
- arnés de seguridad
- arnes de pecho con correas para piernas
- arnés de pecho y de cintura
- cuerda de seguridad
- calzado de suela anti-deslizante

Utensilios y productos:
- mojador: utensilio con una banda de algodón que sirve para enjabonar el cristal; la medida habitual es de 35 cms;
- haragán, también conocido como raqueta limpia cristales: utensilio con una banda de goma extraíble sujeta a una pinza. La medida habitual del haragán son 35 cms. aunque en el mercado se pueden encontrar otros tamaños. Por ej. de 50 cms para grandes superfícies;
- rasqueta de cristalero: utensilio formado por una carcasa protectora con una cuchillaretractil que permite retirar restos de pinturas o pegatinas fuertemente adheridas;
- cubo pequeño de cristalero;
- detergente neutro;
- amoniaco;
- palo telescópico;

Técnica:
Paso 1. Preparar una solución jabonosa de agua, detergente neutro y una gota de amoniaco. Si se dispone de agua caliente se utilizará preferentemente.
Paso 2. Protección del área de trabajo para evitar salpicaduras de agua al suelo y/o paredes. A continuación pasará a desempolvar marcos interiores y exteriores con una esponja bien escurrida,  limpiar alféizar y barandilla si hubiese. Desempolvar persianas y contraventanas si las hubiese. Si se trata de ventanas correderas, limpiar las guías de éstas.
Paso 3. Lavar con el mojador toda la superficie del cristal que previamente se habrá sumergido en la solución jabonosa y, tras escurrirlo, procedemos al enjabonado. El enjabonado se comenzará por los bordes y preferentemente por la esquina superior izquierda y de arriba hacia abajo, procurando no tocar el marco de la ventana. Si los cristales están elevados o son de dificil acceso, se utilizará el tubo telescópico para la limpieza de las partes elevadas del cristal. De este modo Ud. evitará las caídas a distinto nivel derivadas del mal uso de escaleras de mano.
Paso 4. Secado del enjabonado con el haragán realizando movimientos en zig-zag o de arriba a abajo en el caso de tratarse de cristales muy altos y que, además implican el uso de palo telescópico para poder limpiar toda la superficie. Después de cada pasada del haragán sobre la superfície del cristal, escurra el haragán con unos suaves golpecitos sobre la parte mojada del cristal para dejar en esta zona la suciedad y el agua sobrante.
Paso 5. Si quedase alguna huella se limpiará con trapo blanco de algodón nunca se utilizará papel de diario ya que éstos rallan las superficies acristaladas.





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